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7 de cada 10 emprendedores comienzan sus negocios por oportunidad

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El último Informe GEM España 2017/2018 presenta datos positivos sobre el emprendimiento en España, incluido el aumento en el grado de innovación y la mejora de la actividad emprendedora, que inicia su recuperación hacia las cifras que alcanzaba antes de la crisis. Además, la brecha de género es cada vez más estrecha

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El Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE), la Asociación RED GEM España, la Fundación Rafael del Pino, Banco Santander y ENISA, han presentado el Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España 2017-18, que destaca que el emprendimiento crece y que predominan las iniciativas impulsadas por oportunidades del mercado, si bien la orientación a la innovación y las expectativas de crecimiento de los nuevos negocios son modestas.

El principal índice que analiza GEM es la Tasa de Actividad Emprendedora (TEA), que mide las iniciativas que tienen hasta 3,5 años de vida en el mercado, y que ha aumentado un punto con respecto al año anterior, hasta el 6,2%, iniciando la recuperación hacia las cifras que alcanzaba antes de la crisis. A pesar de este incremento, el índice en España sigue estando por debajo de la media europea, que se sitúa en el 8,1%, aunque supera a economías como Francia, Italia o Alemania. En cuanto a la tasa de negocios establecidos (con más de 3,5 años en el mercado), también ha mejorado, hasta el 7%, situando a España en la media de los países europeos y por encima del total de las economías impulsadas por la innovación.  A su vez, nuestro país presenta un porcentaje menor de abandonos empresariales que la media de los países de su mismo nivel de desarrollo, con un 1,9% frente al 2,9%.

Con respecto a las motivaciones a la hora de crear un negocio, el 68,5% de las personas lo hace porque detecta oportunidades en el mercado, mientras que al 28,3% lo impulsa la necesidad. Si bien las cifras de personas que emprendían motivadas por necesidad antes de la crisis representaban sólo el 15% de la actividad emprendedora total, los porcentajes actuales del emprendimiento por oportunidad se puede considerar estables.

En lo que respecta al género, la TEA presenta una participación masculina del 55,1%, frente al44,9% de la femenina; no obstante, la brecha entre hombres y mujeres a la hora de emprender viene disminuyendo, con ocho mujeres que inician negocios por cada diez hombres españoles, una cifra que supera a la media de Europa. Las diferencias de género se acentúan en torno a los negocios consolidados que lideran hombres (60%) frente a los que están bajo la dirección de mujeres (40%), aunque se equipara en lo que respecta a personas que esperan crear un negocio en los próximos tres años, con un 50,9% de hombres frente al 49,1% de mujeres.

Si bien el índice TEA ha aumentado, la orientación a la innovación y las expectativas de crecimiento de los nuevos negocios son modestas. Casi la mitad de estas iniciativas se concentran en el sector de ventas, retail y servicios, y nacen, en su mayoría, en forma de autoempleo. Sólo el 42% de los emprendedores considera generar empleo, y un 9% espera contratar seis o más empleados para el crecimiento de sus iniciativas en los próximos cinco años.

El grado de innovación, que según GEM se da cuando una iniciativa emprendedora ofrece un producto o servicio nuevo para el mercado, se mantiene estable desde la perspectiva de los emprendedores, en torno al 35%, pero si se consulta a los clientes, un 25% afirma que los emprendedores generan productos innovadores, por debajo de la media europea.

Finalmente, el Informe recoge recomendaciones de expertos en emprendimiento, las cuales van orientadas al diseño de políticas gubernamentales que reduzcan las cargas fiscales y la burocracia para las nuevas empresas, que favorezcan la formación en emprendimiento y que impulsen el desarrollo de instrumentos financieros públicos y privados orientados a la creación de nuevos negocios.