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Ventajas de la aplicación de metodologías Agile en las pymes

  • Estrategias

pyme startup

Las pymes han buscado la tecnología como herramienta para impulsar su competitividad, y siempre han sido conscientes de que su supervivencia pasaba por operar en términos de eficiencia y rentabilidad y por explotar al máximo sus diferenciales más poderosos, la agilidad y la flexibilidad.

Últimamente oímos mucho hablar de las Metodologías Agile, que fueron concebidas para gestionar proyectos de software complejos, donde la colaboración y la participación activa de todo el equipo son pilares clave. Sin embargo, como señala Datisa, hoy hablamos de Metodologías Agile también vinculadas al entorno de la gestión empresarial y, más aún, vinculadas al segmento de las pymes.

Las Metodologías Agile impulsan, bien el desarrollo ágil de productos, servicios y procesos o bien la mejora sustancial de los ya existentes. La transformación digital ha tenido mucho que ver en su eclosión, ya que la velocidad de cambio que ha experimentado el mercado, las exigencias en cuanto a prontitud, la inmediatez que demanda el nuevo usuario digital y la lucha feroz que se mantiene para no perder la estela de la competencia han hecho necesario, primero, que el time to market sea realmente corto y, que, a nivel interno, los equipos sean más flexibles y colaboradores, precisamente, para acortar el time to market y los tiempos de respuesta.

Ayúdanos a conocer cuáles son las tendencias tecnológicas que se impondrán en la empresa el próximo año y más allá, y cómo se está construyendo el futuro digital.

Hoy, las Metodologías Agile se implementan también para mejorar la eficiencia de los procesos empresariales, porque los principios que defiende y las estrategias que practica son válidos casi para cualquier trabajo. Ayudan a dar prioridad a aquellas tareas que son esenciales y a establecer el orden óptimo en el que deben ponerse en marcha. También establecen los tiempos de ejecución en los que deben llevarse a cabo y facilitan el control de los trabajos o tareas realizadas. Las pymes han entendido sus ventajas y ahora, muchas de ellas, basan su gestión precisamente en este modelo. De hecho, las pymes que implementan estos modelos han demostrado mejoras sustanciales en sus ratios de productividad, mostrando, además, una ventaja adicional frente a sus competidores.

Este modelo de gestión, sin duda, ahorra tiempo. Y, con ello, minimiza también los costes ya que impulsa un modo de operar más eficiente y rápido, pues se tienden a eliminar todos aquellos pasos que hayan mostrado su ineficiencia o que se entiendan innecesarios para la ejecución de las tareas.