El Wi-Fi 7 dominará más de la mitad del mercado de equipos de conexión de red en 2030
- Ultramovilidad
El ecosistema de banda ancha entra en una nueva fase marcada por la adopción acelerada del Wi-Fi 7, un salto impulsado por la rápida penetración de dispositivos compatibles y por la necesidad de los operadores de garantizar experiencias de conectividad más potentes, fiables y con menor latencia.
Según el último análisis de Counterpoint Research, el 54% de las ventas globales de equipos de conexión de red (CPE) para banda ancha en 2030 incorporarán Wi-Fi 7, un salto impulsado por la rápida penetración de dispositivos compatibles. El informe destaca que 27% de los smartphones, 17% de los portátiles y 7% de las tablets vendidas en 2025 ya eran compatibles con Wi-Fi 7, lo que está creando una base instalada que exige redes domésticas más avanzadas.
A medida que los usuarios incorporan más dispositivos de alto rendimiento, los operadores ven mayor valor en actualizar sus CPE para soportar servicios como cloud gaming, vídeo UHD y experiencias XR. Además de mayor ancho de banda, el Wi-Fi 7 aporta latencias más bajas, mayor fiabilidad y mejor rendimiento en entornos densos, factores críticos para servicios basados en IA que requieren respuestas instantáneas.
Los operadores acelerarán la transición desde 2026
El analista senior Taimur Zafar señala que la migración desde Wi-Fi 6 se intensificará a partir de 2026, cuando los operadores comiencen a renovar su parque de gateways y a introducir nuevas ofertas de banda ancha premium. Aunque Wi-Fi 6 seguirá presente a corto plazo, Wi-Fi 7 se convertirá en el estándar principal para la conectividad doméstica de alto rendimiento.
Zafar añade que los CPE Wi-Fi 7 permitirán a los operadores justificar inversiones en redes de acceso multigigabit, ya que podrán garantizar la calidad del servicio hasta el dispositivo final, no solo hasta el hogar. Esto incrementará la fidelidad del cliente y reforzará el papel del operador en la experiencia digital.
El director de investigación Mohit Agrawal destaca que los fabricantes de smartphones, portátiles y tabletas están adoptando Wi-Fi 7 más rápido que los proveedores de CPE, impulsados por la necesidad de mostrar liderazgo tecnológico en sus gamas premium. Además, los costes de los SoC Wi-Fi 7 han caído, reduciendo prácticamente a cero el coste incremental de integrar esta tecnología.
Agrawal subraya que, dado que ya existen routers y gateways Wi-Fi 7 en el mercado, los dispositivos de gama alta deben soportar el estándar para garantizar experiencias de conectividad óptimas.
El análisis de Counterpoint confirma que la conectividad doméstica está entrando en una etapa en la que la experiencia del usuario depende tanto de la red de acceso como del rendimiento del Wi-Fi dentro del hogar. Con la expansión de servicios basados en IA, XR y vídeo de ultra alta definición, los operadores necesitarán infraestructuras capaces de ofrecer baja latencia, alta capacidad y estabilidad en entornos saturados.
El Wi-Fi 7 se perfila así como el estándar dominante para 2030, impulsado por la convergencia entre demanda de dispositivos, presión competitiva y la necesidad de garantizar experiencias digitales avanzadas.