La IA se convierte en el nuevo motor de la tesorería en la empresa española

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La adopción de inteligencia artificial en los departamentos financieros se acelera y redefine la gestión de caja en España. El 67% de los profesionales ya considera la IA esencial para la operativa diaria. En 2026, la modernización tecnológica y la arquitectura financiera serán determinantes para desbloquear todo su potencial.

El año 2025 ha transformado profundamente el panorama financiero español. A los grandes movimientos corporativos se suma un cambio silencioso pero decisivo: la entrada de la inteligencia artificial en la tesorería empresarial. Según un estudio de Embat, el 67% de los profesionales financieros ya considera que la IA es esencial para la operativa de sus departamentos. La tecnología, que comenzó a ganar tracción en 2025, se perfila como un pilar estratégico para 2026.

 

Previsiones más precisas y decisiones más rápidas

La IA está transformando la tesorería desde su núcleo. Gracias al machine learning, los departamentos financieros pueden alcanzar más del 95% de precisión en previsiones, identificar patrones y riesgos con antelación, anticipar necesidades de liquidez, automatizar la preparación y programación de pagos, y reducir errores humanos y optimizar el uso del efectivo.

Los algoritmos avanzados permiten resolver el 99% de las discrepancias sin intervención manual y acelerar los cierres financieros, que pasan de requerir días a completarse en horas. En empresas con alto volumen de transacciones, esta automatización libera hasta 10 horas semanales del equipo.

La inteligencia artificial también está redefiniendo el cash pooling. Al analizar en tiempo real los costes de oportunidad y los tipos de interés internos, la IA sugiere estructuras más eficientes para maximizar la rentabilidad del efectivo, reducir la dependencia de financiación externa, y optimizar la liquidez del grupo. El resultado es una tesorería más estratégica, capaz de dedicar más tiempo a la gestión del riesgo, la rentabilidad y la planificación a largo plazo.

Las empresas que lideren en 2026 serán aquellas capaces de simplificar su arquitectura y preparar el terreno para una IA escalable, eficiente y verdaderamente estratégica.