La economía circular sigue ganando peso en el sector de impresión

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Los equipos multifunción han demostrado un alto potencial para la remanufactura. Programas consolidados, avances regulatorios y beneficios ambientales de hasta un 90% menos de huella de carbono impulsan su adopción. Sin embargo, persisten barreras comerciales y de percepción que frenan su expansión.

La remanufactura está firmemente asentada en la industria de impresión, con programas cradle-to-cradle (“de la cuna a la cuna”) que abarcan diseño, reciclaje, reacondicionamiento y segunda vida. El European Remanufacturing Council aspira a triplicar el valor del sector hasta los 100.000 millones de euros en 2030, centrando sus esfuerzos en productos con alto precio, simplicidad de desmontaje y robustez tecnológica.

Los multifuncionales (MFP) cumplen históricamente estos tres criterios: son equipos premium, modulares y diseñados para facilitar el desmontaje y la reparación. Su longevidad quedó demostrada durante la pandemia, cuando muchos dispositivos superaron su vida útil sin degradación significativa.

 

Programas consolidados y logros medibles en sostenibilidad

Los OEM llevan años invirtiendo en remanufactura, con hitos como equipos con hasta un 90% menos de huella de carbono respecto a fabricar uno nuevo, dispositivos remanufacturados con rendimiento “mejor que nuevo”, MFP reacondicionados que cumplen Energy Star, y modelos oficialmente reconocidos como “remanufacturados” bajo la ESPR europea.

La regulación también impulsa el mercado. La Ecodesign for Sustainable Products Regulation exige eficiencia energética, vida útil extendida, reparabilidad y reciclabilidad. En Francia, el sector público debe destinar al menos el 20% del gasto en PC y portátiles a equipos reacondicionados o remanufacturados.

Según Quocirca, el 31% de los responsables IT ya utiliza productos remanufacturados, pero persisten preocupaciones, como las garantías y ciclo de vida (33%) y los costes ocultos por averías (29%). Todo ello pese a que los OEM ofrecen garantías robustas y precios más bajos.

Para los fabricantes, el principal obstáculo es la normativa transfronteriza, ya que algunos países clasifican los equipos usados como “residuos”, lo que obliga a aplicar la Waste Shipment Regulation y limita la venta internacional de MFP remanufacturados. Además, Quocirca recuerda que la remanufactura solo puede ser una parte del modelo de negocio, ya que los OEM dependen de la inversión en I+D y la venta de nuevos dispositivos.