La IA avanza en las empresas españolas, pero la mayoría sigue sin planes de privacidad ni contingencia

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Un estudio de Zoho revela que el 84% de las empresas españolas ya utilizan inteligencia artificial en su día a día, aunque solo seis de cada diez han reforzado sus medidas de protección de datos. Solo el 20% destina presupuesto específico a este ámbito y el 86% no cuenta con un plan de respuesta a incidentes derivados de la IA.

La llegada de la inteligencia artificial a las operaciones empresariales en España ha supuesto un salto cualitativo, pero también ha abierto nuevas brechas en materia de privacidad. Según el estudio elaborado por Zoho junto a Arion Research, basado en entrevistas a 349 directivos, el 84% de las compañías ya emplea IA en su flujo de trabajo, aunque solo el 27% la ha integrado de forma avanzada o en la mayoría de sus procesos. La tecnología se utiliza principalmente para automatizar tareas (45%), desarrollar nuevas aplicaciones (38%) y mejorar el servicio al cliente (37%), lo que demuestra que las empresas priorizan la eficiencia interna frente a la creación de casos de uso disruptivos.

 

Inversión insuficiente y riesgo sin estrategia

Pese a esta adopción, la protección de datos no avanza al mismo ritmo. Solo una de cada cinco empresas reserva parte del presupuesto de TI para reforzar la privacidad, y las medidas aplicadas son heterogéneas. Un 36% apuesta por el consentimiento explícito y la transparencia, otro 36% recurre a la anonimización, y el resto actúa según necesidades puntuales.

La falta de estrategia es evidente, ya que el 33% señala la escasa preparación técnica como principal barrera, el 32% teme los riesgos de seguridad, el 25% menciona la complejidad normativa y un 15% reconoce haber sufrido ya incidentes o robos de información sensible.

La ausencia de planes de contingencia es uno de los datos más llamativos. Solo el 14% de los directivos afirma contar con protocolos de respuesta ante fallos de IA, lo que deja al 86% de las empresas sin mecanismos para gestionar incidentes. En caso de error, el 37% mantendría el uso de la tecnología incrementando la supervisión humana, el 22% reduciría su implementación y solo el 27% abandonaría la IA. Para minimizar riesgos, un 33% recurre a auditorías externas y un 34% realiza auditorías internas periódicas, aunque solo el 23% dispone de comités éticos que regulen el uso de la inteligencia artificial.

El estudio concluye que la adopción segura de la IA requiere una base digital sólida y una estrategia integral, un aspecto que, según Zoho, aún está lejos de consolidarse en la mayoría de las empresas españolas.