Los cartuchos falsificados amenazan la sostenibilidad e integridad empresariales
- Productividad
Las falsificaciones de consumibles de impresión se han convertido en un riesgo silencioso para las empresas. Su uso compromete la sostenibilidad, la seguridad y la productividad sin que muchas organizaciones sean conscientes. Brother alerta de que cada cartucho falso puede dañar equipos, personas y reputación.
Los cartuchos falsificados no se fabrican con criterios de sostenibilidad y suelen contener composiciones químicas desconocidas, no ser reciclables y acabar en vertederos. Su producción no regulada incrementa residuos, contaminación y emisiones de CO2, lo que puede anular los esfuerzos de las empresas que invierten en credenciales ecológicas, programas de reciclaje o certificaciones ambientales.
Impacto en la salud y en los equipos
Estos consumibles pueden incluir sustancias tóxicas no probadas que liberan gases nocivos o provocan reacciones alérgicas durante su manipulación o uso. Esto expone al personal a materiales no regulados y contradice las políticas internas de salud y seguridad, además de vulnerar normativas de cumplimiento.
Los cartuchos falsos no están diseñados con precisión para las impresoras y pueden romperse, tener fugas o dañar componentes críticos. Esto genera tiempos de inactividad, reparaciones inesperadas y costes operativos que rara vez se contabilizan como un problema de sostenibilidad, aunque lo son.
Reputación en riesgo e implicaciones legales
Las impresiones de mala calidad, los errores de impresión o los retrasos derivados de fallos técnicos afectan a la imagen profesional de la empresa. En sectores donde la presentación es clave —jurídico, financiero, creativo— incluso pequeños fallos pueden erosionar la confianza de clientes y socios.
La falsificación además está vinculada a redes criminales, prácticas laborales inseguras y robo de propiedad intelectual. Adquirir consumibles falsos, incluso sin saberlo, puede significar financiar actividades ilegales y contradecir las políticas de responsabilidad social corporativa y abastecimiento ético.
Brother recomienda comprar siempre a proveedores autorizados, formar a los equipos para detectar señales de alerta, como embalajes inconsistentes, anuncios sospechosos, y autenticar los cartuchos mediante su herramienta de verificación online. La compañía recuerda que su programa antifalsificación incluye acciones legales, retirada de productos y soporte especializado para proteger a las organizaciones.