El control del dato se convierte en el nuevo desafío de la IA empresarial

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ASUS ExpertBook Ultra 4

El uso masivo de la inteligencia artificial en el trabajo eleva el riesgo sobre la información más sensible y refuerza la importancia del procesamiento en local. ASUS recalca que la pregunta ya no es qué puede hacer la IA, sino dónde se procesan los datos y cómo se protege la información crítica.

La adopción de la inteligencia artificial por parte de personas y empresas ha cambiado definitivamente el debate sobre su uso. Las organizaciones ya no se preguntan si deben incorporar IA, sino cómo hacerlo sin perder el control sobre la información más sensible que manejan.

El estudio AI at Work de BCG revela que el 74% de los empleados de primera línea utiliza IA varias veces por semana. El porcentaje aumenta entre los perfiles con mayor responsabilidad, con el 88% de los managers y el 93% de los líderes que recurren habitualmente a estas herramientas, manejando información crítica en su día a día. Esta realidad eleva las necesidades de procesamiento seguro, gobernanza y protección del dato.

 

La confianza, principal freno para adoptar IA

Aunque la voluntad de incorporar IA crece, la confianza se ha convertido en el principal obstáculo. Según el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), el motivo más citado para no adoptar IA es el desconocimiento sobre cómo protegerla.

La preocupación es lógica, ya que los agentes autónomos pueden operar con las credenciales del empleado, comunicarse con servicios externos sin validación o mezclar información de distintos procesos. Estas acciones abren la puerta a accesos indebidos, filtraciones y ciberataques.

Para Juan Antonio Monge, country product manager B2B de ASUS, “la adopción de la inteligencia artificial está avanzando muy rápido y, con ella, también la cantidad y sensibilidad de la información que ponemos a su alcance. Ya no basta con preguntarnos qué puede hacer: también debemos saber dónde se procesan esos datos y cómo mantenemos el control sobre ellos”.

Esta preocupación es global. El informe State of AI in the Enterprise: The Untapped Edge de Deloitte señala que el 83% de las empresas internacionales considera la residencia del dato un factor clave en su estrategia.

 

La IA en local como respuesta para recuperar el control

Ante este escenario, ASUS pone el foco en la IA en local, que permite ejecutar modelos y cargas de trabajo directamente en el dispositivo, sin enviar información a servidores externos.

“La próxima evolución de la IA en la empresa no pasa únicamente por hacer más cosas, sino por decidir mejor cómo las hacemos. Procesar determinadas tareas de IA en el propio dispositivo permite que información sensible permanezca en el equipo y da a las organizaciones mayor control sobre sus datos”, señala Monge.

La capacidad de ejecutar IA en local deja de ser solo una cuestión de rendimiento y se convierte en un criterio de compra tecnológica para entornos profesionales. Esta visión se materializa en equipos como el ASUS ExpertBook Ultra, diseñado para ejecutar IA directamente en el dispositivo.

El portátil incluye una NPU Intel AI Boost de hasta 50 TOPS, superando los 40 TOPS requeridos por Microsoft para Copilot+ PC, y hasta 180 TOPS de potencia combinada entre NPU, CPU y GPU. Esta potencia permite realizar tareas críticas sin enviar datos fuera del equipo, como resumir reuniones identificando interlocutores, trabajar con documentos confidenciales y analizar información y extraer conclusiones.

El control de la información no depende solo de dónde se ejecuta la IA. Por ello, el ExpertBook Ultra integra ASUS ExpertGuardian, un sistema de seguridad con múltiples capas, incluido TPM 2.0, acceso biométrico con FIDO2, coprocesador Microsoft Pluton y cifrado Opal del SSD, que protege la información incluso en caso de pérdida o robo.

Monge concluye recalcando que “las empresas van a seguir incorporando nuevas capacidades de inteligencia artificial y el reto será hacerlo con las mismas garantías que exigen al resto de sus procesos críticos. Innovación y seguridad tienen que avanzar al mismo ritmo para que la IA pueda integrarse de forma natural y sostenible en el día a día de las organizaciones”.