La seguridad y la protección de datos es el mayor desafío para las pymes

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El 67% de las pymes informó que su empresa ha experimentado un incidente de malware en los últimos dos años. Como resultado de los desafíos relacionados con el COVID-19, el 47% han adquirido o actualizado software o servicios de seguridad de TI, lo que lo convierte en el área de inversión principal.

Konica Minolta Business Solutions ha publicado los resultados de una encuesta exhaustiva que evalúa los puntos débiles clave de Digital y TI para las pequeñas y medianas empresas en el Reino Unido, Europa y los Estados Unidos a raíz de la pandemia. El principal desafío destacado por los encuestados fue la seguridad y la protección de datos, seguido de cerca por la adopción de tecnologías nuevas o emergentes, y mantenerse al día con las tendencias tecnológicas.

La encuesta, realizada por Keypoint Intelligence, revela que, mientras que el 48% de las pymes citó la seguridad y la protección de datos como su principal desafío, un preocupante 67% de los encuestados informó que su empresa ha experimentado un incidente de malware en los últimos dos años, lo que sugiere que estas preocupaciones están bien fundadas. La encuesta también mostró que, de aquellas empresas que apoyan el trabajo a domicilio de los empleados, casi el 50% estaban preocupadas por la protección de datos asociada, lo que sugiere que este popular modelo de trabajo tiene el potencial de causar a las pymes un dolor de cabeza considerable a menos que se aborde con éxito.

Como resultado de los desafíos relacionados con el COVID-19, el 47% de todos los encuestados dijeron que han adquirido o actualizado software o servicios de seguridad de TI, lo que lo convierte en el área de inversión principal.

Otros hallazgos clave de la encuesta señalan que las pymes con entre 50 y 199 empleados parecen estar enfrentando un nivel más alto de puntos débiles de TI que otras. Las preocupaciones sobre la asequibilidad, la integración de sistemas y la privacidad, son algunas de las razones subyacentes para posponer las inversiones tecnológicas.