La eficiencia digital impulsa un crecimiento mucho mayor en ingresos que en empleo en 2026

  • Estrategias

CIO empresa tecnologia

Las compañías españolas prevén aumentar sus ingresos un 3,9% este año, mientras que el crecimiento de plantilla apenas llegará al 0,8%. El empleo tecnológico también se moderará, pasando al 1,3% en 2026, mientras que la inversión en TI, que crecerá un 2,8%, será la principal palanca para sostener márgenes y reforzar la competitividad.

Las empresas españolas afrontan 2026 con un modelo de crecimiento más prudente y orientado a la eficiencia. Un estudio de Setesca revela que la facturación aumentará un 3,9%, pero el empleo total solo lo hará un 0,8%, lo que confirma que las organizaciones buscan crecer sin incrementar proporcionalmente sus costes estructurales. Este diferencial —casi cinco veces mayor en ingresos que en empleo— refleja un cambio de paradigma en la gestión empresarial, donde la tecnología sustituye a la expansión intensiva de personal como motor de competitividad.

 

Desaceleración moderada respecto a 2025

El informe muestra una ligera ralentización respecto a las previsiones del año anterior. En 2025, las empresas esperaban crecer un 4,5% en facturación, por lo que el dato de 2026 supone una moderación, aunque dentro de un escenario estable. En empleo, la plantilla total mejora levemente frente al 0,6% previsto para 2025, pero sigue en niveles muy contenidos.

El área TI, en cambio, experimenta una desaceleración más marcada: del 1,8% estimado para 2025 al 1,3% en 2026, señal de que incluso los departamentos tecnológicos están optimizando recursos.

El estudio apunta a un contexto de madurez digital en el que las empresas priorizan la optimización de procesos, la automatización y la consolidación de proyectos ya implantados. Para 2026, las compañías prevén aumentar la inversión en IT un 2,8% y el gasto tecnológico un 2,9%, con foco en áreas clave como inteligencia artificial generativa y predictiva, ciberseguridad, cloud híbrida y optimización de infraestructuras.

El objetivo no es crecer en estructura, sino mejorar la productividad, reforzar la toma de decisiones basada en datos y sostener márgenes en un entorno competitivo.