Uno de cada tres directivos de pymes tiene incentivos ligados a objetivos de ciberseguridad
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La ciberseguridad gana peso en la estrategia empresarial hasta el punto de influir en la remuneración de la alta dirección. Además, el 30% ha prohibido el uso de dispositivos personales para actividades laborales entre sus empleados, y el 19% ha restringido modalidades de acceso remoto para reducir superficies de ataque.
La creciente presión de las amenazas digitales está llevando a las pequeñas y medianas empresas españolas a adoptar medidas cada vez más contundentes para reforzar su protección. Entre ellas destaca una tendencia que traslada la responsabilidad de la ciberseguridad a los niveles más altos de la organización, de hecho, uno de cada tres negocios ya relaciona la retribución variable de sus directivos con el cumplimiento de metas vinculadas a la seguridad informática. Los datos proceden del Informe de Ciberpreparación 2026 elaborado por Hiscox, que analiza cómo reaccionan las empresas tras sufrir un ciberincidente y qué medidas adoptan para reducir el riesgo de futuros ataques.
Además de reforzar la implicación de los equipos directivos, las pymes están endureciendo sus políticas internas. El 30% ha prohibido el uso de dispositivos personales para actividades laborales, obligando a los empleados a trabajar exclusivamente con equipos corporativos gestionados por la organización. Asimismo, el 19% ha restringido modalidades de acceso remoto o trabajo híbrido para reducir superficies de exposición a posibles amenazas.
Más expertos y formación tras los incidentes
La respuesta empresarial también pasa por apoyarse en conocimiento especializado. El 28% de las organizaciones ha incrementado la colaboración con expertos externos en ciberseguridad, mientras que una de cada cuatro ha puesto en marcha nuevos programas de formación para empleados.
A estas iniciativas se suma la revisión de los procesos internos. El 24% de las pymes ha reforzado los criterios de selección de personal desde el punto de vista de la seguridad, otro 24% ha limitado el acceso a información crítica y el 23% ha actualizado o desarrollado planes de respuesta ante incidentes cibernéticos.
La creciente preocupación por los riesgos digitales también se refleja en la contratación de seguros especializados. Actualmente, el 58% de las pymes dispone de algún tipo de cobertura frente a ciberriesgos. De ellas, el 30% cuenta con una póliza específica de ciberseguridad y el 28% integra esta protección dentro de otros seguros corporativos.
Entre las organizaciones que aún no disponen de estas coberturas, el interés sigue creciendo. Un 17% prevé contratar una póliza específica durante los próximos doce meses y otro 16% planea incorporar la protección cibernética a sus seguros actuales. Solo el 10% afirma que no tiene contratado un ciberseguro ni contempla hacerlo.
El informe también pone de manifiesto cómo la expansión de la inteligencia artificial empieza a influir en las estrategias aseguradoras. El 76% de las empresas que ya cuentan con ciberseguro asegura disponer de cobertura específica para riesgos e incidentes relacionados con el uso de IA. Además, un 10% está evaluando incorporar este tipo de protección a corto plazo.
Según el estudio, esta evolución refleja que los riesgos asociados a la inteligencia artificial están entrando de lleno en las políticas de gestión del riesgo de las organizaciones y en la oferta de las aseguradoras especializadas.