La transformación empresarial habilitada por la nube es una prioridad

  • Transformación digital

preocupados por la nube

Organizaciones de todos los tamaños y mercados verticales están recurriendo a la nube para garantizar la flexibilidad y la resiliencia. Las pymes han impulsado la inversión en servicios de infraestructura en la nube para apoyar la migración de las cargas de trabajo, los servicios de almacenamiento de datos y el desarrollo de aplicaciones cloud nativas.

Las organizaciones siguen priorizando las estrategias de digitalización para afrontar los desafíos del mercado, haciendo que el gasto mundial en servicios de infraestructura en la nube aumentase un 34% en el primer trimestre de 2022, alcanzando los 55.900 millones de dólares, según los últimos datos de Canalys. Los tres principales proveedores de servicios en la nube se han beneficiado de una mayor adopción y escala, creciendo colectivamente un 42% respecto al año anterior y representando el 62% del gasto global de los clientes.

Amazon Web Services (AWS) fue el proveedor líder de servicios en la nube en el primer trimestre de 2022, representando el 33% del gasto total después de registrar una subida anual del 37%. Microsoft Azure fue el segundo proveedor de servicios en la nube más grande en el primer trimestre, creciendo un 46% para hacerse con una cuota de mercado del 21%. La aceleración de los grandes contratos cloud a largo plazo ha contribuido a ese crecimiento. Por su parte, Google Cloud fue el de más rápido crecimiento de los tres primeros, aumentando en un 54% en el último trimestre para representar el 8% del mercado.

La transformación empresarial habilitada por la nube se ha convertido en una prioridad, a medida que las organizaciones se enfrentan a problemas de la cadena de suministro global, amenazas de ciberseguridad e inestabilidad geopolítica. Organizaciones de todos los tamaños y mercados verticales están recurriendo a la nube para garantizar la flexibilidad y la resiliencia frente a estos desafíos.

Las pymes, en particular, han impulsado la inversión en servicios de infraestructura en la nube para apoyar la migración de las cargas de trabajo, los servicios de almacenamiento de datos y el desarrollo de aplicaciones cloud nativas. Al mismo tiempo, la escasez de hardware de infraestructura y la amenaza de una mayor inflación de precios ha estimulado a muchas grandes empresas a invertir en contratos en la nube a gran escala y de varios años para asegurar descuentos de los hiperescaladores.

"A medida que los casos de uso de los servicios de infraestructura en la nube se expanden, también lo hace la complejidad potencial, y vemos que las implementaciones híbridas y multicloud son comunes en el mercado", señala el analista de investigación de Canalys, Yi Zhang.