La mayoría de autónomos sigue sin avanzar hacia VeriFactu pese al nuevo calendario

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El 88% de los autónomos aún no ha iniciado ningún paso operativo hacia VeriFactu. La prórroga hasta 2027 reduce la presión inmediata, pero no elimina los riesgos de improvisar. Xolo advierte de que 2026 debe ser un año de preparación real para evitar costes ocultos y cambios acelerados de última hora.

La ampliación del plazo anunciada por la Agencia Tributaria para la implantación de los sistemas informáticos de facturación (SIF) ha desplazado la obligatoriedad de VeriFactu a 2027. Sin embargo, este margen adicional no se está traduciendo en avances operativos, ya que el 88% de los autónomos no ha iniciado ningún paso hacia la adaptación, según datos internos de Xolo.

Solo un 12% ha mostrado algún progreso, de los cuales un 7% ya emite facturas compatibles con VeriFactu y un 5% ha iniciado el proceso o manifestado interés. La compañía interpreta estas cifras como un síntoma de incertidumbre regulatoria y de la tendencia a posponer decisiones que afectan al día a día del negocio.

“El sentimiento entre muchos autónomos es de alivio táctico, pero también de fatiga regulatoria. La prórroga reduce la tensión inmediata, pero no elimina el desgaste acumulado. No es resistencia a la transparencia, es agotamiento ante la complejidad técnica y la sensación de tener que invertir continuamente en sistemas para resolver un problema en el que pagan justos por pecadores”, señala Ariadna Julià Brunet, responsable de operaciones y experta en fiscalidad y contabilidad en Xolo España.

Xolo advierte de que el retraso no cambia la obligación, solo amplía la ventana. La experiencia en otros cambios fiscales y tecnológicos muestra que quienes se preparan con antelación reducen incidencias, mientras que quienes esperan al último momento concentran riesgos en periodos críticos como cierres trimestrales o picos de trabajo.

“Para el freelancer más analógico, VeriFactu se percibe como una barrera; para el nativo digital, como una adaptación más. Pero la preocupación común no es el qué, sino el cómo. Existe un miedo real a que un error técnico derive en sanciones automáticas dentro de una Agencia Tributaria cada vez más algorítmica y menos humana”, añade Julià.

 

Brechas sectoriales y diferencias entre perfiles

Los datos internos de Xolo muestran que la adopción varía según el sector. En marketing y ventas, un 8,9% de los profesionales ya ha activado VeriFactu, aproximadamente el doble de la media general, que se sitúa entre el 3% y el 6% en otras industrias.

También se observa una diferencia significativa entre autónomos locales y perfiles expat: la adopción es un 25% mayor entre los primeros, lo que evidencia una brecha en el ritmo de adaptación.

Xolo recomienda tres acciones prácticas para aprovechar 2026 como un año de preparación:

-     Ordenar la base antes de cambiar herramientas: revisar cómo se emiten y corrigen facturas, qué campos fallan y qué documentación se pierde.

-     Unificar procesos para evitar duplicidades: centralizar facturación, gastos y contabilidad reduce errores y elimina reconciliaciones manuales.

-     Simular un trimestre real: un piloto de 4 a 8 semanas permite detectar fricciones con margen suficiente.

La facturación verificable acelera la automatización de tareas repetitivas y desplaza el valor hacia la revisión y el acompañamiento experto. Para el autónomo, esto significa menos tiempo cuadrando datos y más foco en decisiones estratégicas, siempre que la base operativa esté bien ordenada.

“VeriFactu va a forzar una profesionalización del sector. El impacto más visible será el fin de la facturación artesanal en Word o Excel. El modelo evoluciona hacia un compliance por diseño, donde la complejidad legal se integra en los sistemas”, concluye Julià.