Las medianas empresas alertan de una crisis de liderazgo provocada por la IA
- Estrategias
La tecnología y la transformación digital impulsarán el crecimiento, pero la escasez de talento será el principal freno durante la próxima década. El liderazgo ético emerge como diferenciador crítico en un entorno saturado de tecnología, aunque solo el 5% lo identifica como fortaleza propia.
Las medianas empresas afrontan una década marcada por tensiones entre la adopción acelerada de inteligencia artificial y la necesidad de preservar las vías de desarrollo del talento. Así lo revela el informe global de Baker Tilly, El laberinto del mid-market, que concluye que la IA será una palanca clave de crecimiento, pero también un factor que puede desencadenar una crisis de liderazgo en el middle market.
Según el informe, 7 de cada 10 líderes creen que la tecnología y la transformación digital, incluida la inteligencia artificial, impulsarán significativamente el crecimiento en los próximos cinco años. Esta ambición ya se refleja en las decisiones de inversión: el 60% sitúa la tecnología como prioridad clave, porcentaje que asciende al 66% entre las organizaciones de alto crecimiento. Sin embargo, la volatilidad institucional está frenando parte de este impulso. De hecho, el 35% de las empresas reconoce haber pospuesto o cancelado inversiones relevantes debido a cambios acelerados en políticas públicas.
El estudio describe un entorno empresarial marcado por la incertidumbre, la regulación cambiante y el acceso más restringido a recursos críticos como capital, talento y materias primas. En este contexto, la IA aparece como motor de eficiencia y competitividad, pero también como origen de nuevas tensiones internas.
Escasez de talento y riesgo de crisis de liderazgo
La escasez de talento se perfila como la principal barrera para el crecimiento del middle market. 6 de cada 10 ejecutivos consideran que la competencia por atraer y retener perfiles altamente cualificados será el mayor freno durante la próxima década. La presión es especialmente intensa en áreas críticas como inteligencia artificial, ingeniería de redes eléctricas, gestión de cadenas de suministro y regulación.
El informe alerta del riesgo emergente de la automatización de los primeros escalones profesionales. El 57% de los líderes prevé una crisis de liderazgo derivada de la transformación o sustitución de puestos iniciales e intermedios por tecnologías de IA, lo que podría debilitar las vías tradicionales de desarrollo del talento y reducir la cantera de futuros líderes. Además, el 68% considera que los directivos que no sepan equilibrar tecnología y talento pondrán en riesgo a sus organizaciones.
En un entorno saturado de tecnología, el estudio señala que el diferencial competitivo tenderá a reforzar lo humano. Siete de cada diez líderes creen que las organizaciones capaces de demostrar su “valor humano” serán las que tengan éxito.
El liderazgo ético aparece como otro vector clave. El 73% considera que será un diferenciador crítico en la próxima década, aunque solo el 5% identifica la toma de decisiones éticas como una de sus principales fortalezas personales, evidenciando una brecha preocupante.
De cara a 2035, el informe concluye que las organizaciones del middle market cuentan con ventajas estructurales, como acceso directo a los altos tomadores de decisiones, agilidad y menor burocracia, que pueden ayudarles a navegar la incertidumbre. El reto será convertir esa capacidad de reacción en crecimiento sostenible, integrando con éxito tecnología y talento sin perder el componente humano que, según los líderes encuestados, marcará la diferencia.