El 30,6% de los ocupados españoles teletrabajará en los próximos años

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Aunque son más los efectos positivos que la implantación del teletrabajo podría tener en la productividad de las empresas, existen una serie de factores que influyen, como la infraestructura digital de las empresas y las competencias digitales de los empleados. La falta de herramientas tecnológicas adecuadas puede afectar negativamente.

Randstad Research prevé que el teletrabajo continuará creciendo más allá de la pandemia, impulsado por la digitalización y sus ventajas para la sociedad. Según su Informe teletrabajo en España, el 30,6% de los ocupados españoles podrán trabajar de este modo en los próximos años, un porcentaje que casi duplica la última tasa de teletrabajo disponible (16,6%), lo que muestra el amplio margen de crecimiento que esta modalidad aún tiene por delante.

A nivel autonómico, en todas las comunidades la estimación del porcentaje de ocupados que podría teletrabajar es también superior a la última tasa registrada en el primer trimestre del año. Las estimaciones elaboradas por Randstad Research marcan las tasas de teletrabajo más altas en la Comunidad de Madrid (35,9%), Euskadi (34,2%) y Catalunya (33,5%).

En lo que se refiere a sectores, hay diferencias motivadas por factores como la necesidad de contacto físico entre proveedor y cliente para la provisión de servicios, o a la existencia de actividades físicas como el manejo de maquinaria. En concreto, los sectores que más teletrabajarán serán los de información y comunicaciones (67,3%), actividades inmobiliarias (64,2%), educación (61,1%) actividades financieras y seguros (61%) y actividades profesionales, científicas y técnicas (59,9%).

El estudio ha analizado los efectos que la implantación del teletrabajo podría tener en aspectos como la productividad de las empresas. Como efectos positivos, el estudio destaca una mejor concentración por menores ruidos e interrupciones, mayor autonomía en la organización del teletrabajo y mayor motivación por la autonomía y la flexibilidad horaria y geográfica.

En cuando a consecuencias negativas para la productividad, Randstad Research destaca la menor interacción con los compañeros y el solapamiento de la actividad laboral con necesidades de la vida personal. Otros aspectos que podrían afectar a la productividad sería la falta de espacios adecuados para el teletrabajo y de herramientas tecnológicas adecuadas.

Más allá de aspectos positivos o negativos, existen una serie de factores que influyen en la productividad del teletrabajo como la infraestructura digital de las empresas, las competencias digitales de los empleados, el tipo de tareas a desempeñar, las características de personales de cada trabajador y su voluntad, y el grado de teletrabajo que conlleva su puesto de trabajo.